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Sección Y esto ¿con qué se come?

La Deuda Externa Ilícita
El Valor de un Pronunciamiento Judicial y sus Posibilidades

Por Alejandro Olmos Gaona
Conferencia Internacional de Jubileo 2000 de Bamako

Algunas Reflexiones Previas

Hace ya muchos años que el tema del endeudamiento se ha constituido en el principal obstáculo para el desarrollo de los países pobres y los países emergentes, siendo una cuestión vital, que condiciona inevitablemente nuestro futuro como naciones independientes. El poder del estado fue sustituido por el poder de los bancos, que como cabeza visible del poder financiero transnacional, especulan, deciden y son los verdaderos autores de los planes de ajuste estructural que invariablemente se suceden, como resultado de las políticas que aplican los organismos multilaterales del crédito.
El modelo se ha configurado, buscando consolidar cada vez más el poder de los mercados, aumentando los márgenes de exclusión social, sin que exista la más mínima preocupación, por los enormes contingentes de seres pauperizados que están sembrando el planeta con una miseria aterradora, que las estadísticas solo reflejan de manera superficial. Según cifras del Banco Mundial, la deuda de los países del tercer mundo llegó a fines de 1994 a un billón 945.000 millones de dólares, habiendo seguido aumentando hasta hoy. En ese año la deuda representaba el 40,6% del Producto Nacional Bruto de América Latina, el 29,4% del de Asia, y el 71.4% de Africa, llegando al 107.3 en el caso del Africa subsahariana. En la República Argentina, la deuda externa alcanza hoy a los 220.000 millones de dólares, estando previsto el pago de intereses y amortizaciones para el año en curso por la suma de 22.000 millones de dólares, además de que el futuro inmediato no puede ser más escalofriante. El Dr. Rudiger Dornbusch, profesor estrella del Massachusetts Institute of Technology y gurú del establishment financiero, se refería a mi país hace unos días de esta manera: Una cuestión central de la Argentina es la quiebra del gobierno. La respuesta no es solo una reprogramación de la deuda externa y de la deuda pública en general. Con ella tiene que venir una formidable reforma fiscal que incluya las relaciones entre la Nación y las provincias. Es un error buscar algo de plata en Washington o en Europa para realizar otro escape agónico. Llegó la hora de jugar la crisis completa. Y conseguir todos los ajustes drásticos que tienen que hacerse a esta altura. Quién duda que un 30 por ciento de la caída de salarios es parte de la historia? Pero no es solo una caída de salarios. Hay mucho más que necesita ser puesto en el campo de batalla, desde la reducción de la deuda, hasta la reforma fiscal. Para tener éxito, Argentina necesita un significativo y duradero aumento en la tasa de ahorro nacional. Una privatización de lo que todavía queda en manos del Estado.." Las mismas recetas de siempre, los mismos ajustes, la misma insolencia del poder.
La deuda externa, señalaba el Prof. Pierángelo Catalano,(1) es la esclavitud del tercer milenio, y responde a una clara ideología, con viejas raíces en el pensamiento occidental, que hoy pretende imponernos el capital globalizado. Es el imperativo de nuestro tiempo enfrentarnos a esa esclavitud, obviando las actitudes discursivas, los planteos académicos, las movilizaciones que se agotan en si mismas, y una retórica que resulta funcional a ese modelo, que sigue avanzando, para encarar una acción unificadora entre todos nuestros países que obligue de manera contundente y ejemplarizadora a los acreedores a cambiar radicalmente sus exigencias.
Creo, personalmente que el voluntarismo unilateral y ciertas formas de activismo ya no resultan eficaces y resulta necesario generar otras formas de oposición que tengan la fuerza suficiente para enfrentar al poder financiero, haciendo oír nuestras voces en las organizaciones internacionales que estarán obligadas a adoptar decisiones que respondan a claros preceptos del derecho internacional, poniendo freno a los acreedores que se han manejado hasta ahora con una libertad irrestricta en sus posiciones.
Los acreedores han formado de facto un sistema triangular que funciona invariablemente en la relación con los países deudores. El FMI y el Banco Mundial por un lado, el Club de París por el otro y los bancos privados en el tercer segmento. No existe ninguna posibilidad de efectuar arreglos individuales o de carácter bilateral con algunos de estos grupos porque siempre se pone como condición irrecusable, obtener la conformidad de alguna de las otras partes en el proceso de renegociación que se decida encarar. Esta realidad que observamos en cualquiera de nuestros países, desmiente la falacia que algunos sostienen que el tema de la deuda es específico de los bancos privados, y excepcionalmente pueden estar involucrados los gobiernos. En todos los casos, atrás de los bancos, están los organismos multilaterales y los gobiernos que los sostienen, controlan en influyen en la toma de sus decisiones. Mientras ellos elaboran estrategias comunes obstruyen sistemáticamente la posibilidad de formalizar un grupo de paises endeudados, que puedan discutir frente a frente con los países acreedores
Pero no es mi propósito referirme al endeudamiento externo, porque todos los aquí presentes, conocen sus características, sus mecanismos implacables de sometimiento, la condicionalidad que impone al desarrollo de nuestros países, sino que mi idea es hacer una propuesta, que pueda ser discutida, sobre la base de una experiencia ocurrida recientemente en mi país, que puede resultar una herramienta de significativa trascendencia, para enfrentar con eficacia el tema de la deuda, no con planteos teóricos sino con acciones contundentes y unificadas, que además de poner en descubierto los mecanismos fraudulentos de este instrumento de dominación, nos sirvan para impedir su continuación. Debemos oponernos a esa ideología destructiva que nos impone el capital globalizado, configurando una estrategia común que permita la realización de acciones eficaces, que nos fortalezcan, y encontrar como decía Sada Diarra ( 2) objetivos simples y políticas que nos unan.
Esto supone trazar planes de acción que tengan la solidez suficiente para encarar el tema de la deuda desde una nueva perspectiva, donde no debamos pedir perdones, y si focalizar nuestra lucha en determinar los orígenes de este escandaloso fraude, los métodos empleados, el destino de los supuestos fondos, la modificación unilateral de los convenios, la legitimidad de los contratantes, la raíz de la corrupción que ha envuelto todo este proceso. Como señalaba Galbraith: "…una gran parte del planeta donde no existe ningún desarrollo económico perceptible o en el cual la degradación del nivel de vida es la norma. Es el caso de la mayor parte de Africa, de América Central, de la mayor parte de América del Sud y de algunas regiones de Asia. En el debate económico corriente, ese mundo es dejado de lado, pero si nos preocupan los valores humanos y el sufrimiento humano, debería estar en el centro de nuestras preocupaciones (3 )
En el último tiempo se han realizado muchas acciones de repudio a esta forma sistemática de dominación que ejerce el poder financiero por sobre toda forma de gobierno, y se ha formado una organización como Jubileo 2000, que lucha, realizando una extraordinaria labor a través de exhaustivos y esclarecedores análisis del endeudamiento, movilizándose en campañas activas de oposición a los grupos de poder que manejan discrecionalmente las economías del mundo entero, sobre el creciente modelo de exclusión de los países pobres. Jubileo 2000 ha participado en acciones en todos los continentes para disminuir ese enorme tributo que significa la carga de la deuda, acompañando movilizaciones realizadas en diversos puntos del planeta, donde se intentó mostrar la otra cara de este fenómeno de la globalización, que no es nada más ni nada menos que un eufemismo aggiornado del viejo imperialismo que ha adoptado otras formas para lograr sus propósitos de sometimiento. La historia de Latinoamérica y de los países africanos es un ejemplo de ello.
Creo que todas las acciones que se han llevado a cabo han sido positivas, porque demostraron la falta de uniformidad que se pretendía imponer a través de un discurso único que señala la inevitabilidad de ciertas políticas y la ninguna posibilidad de otras opciones. Pero si bien ese activismo ha posibilitado que se tenga cada vez más conciencia de una situación insostenible, creo que ha llegado la hora, de encarar un nuevo proyecto, fundado no ya en la simple discusión de políticas diferentes, o en discrepancias de coyuntura sobre la base de diversas teorías económicas, sino en acciones concretas con un fundamento jurídico sustancial, que nos permita cambiar un sistema que nos esclaviza, y cuyas proyecciones son cada vez más preocupantes..

Lo Realizado Hasta Ahora

A los efectos de arribar a una solución en el tema de la deuda, han surgido diversas iniciativas, que hasta el presente no han tenido una efectividad que permita romper los mecanismos que manejan los acreedores. El programa sobre Países Pobres Altamente Endeudados ( Heavily Indebted Poor Country) HPIC, se ha presentado con ciertas condiciones, que aseguran que no haya ningún tipo de efectividad en su instrumentación. Además es una propuesta que se impone desde EE.UU. con la intervención del Banco Mundial, lo que no resulta ninguna garantía para lograr una reducción de los montos exigidos.
En 1999 en la cumbre de Colonia los países del grupo de los 7 se comprometieron a una condonación de deuda por una suma de 100.000 millones de dólares, lo que por supuesto no se hizo efectivo más allá de los retóricos anuncios de los lideres mundiales. A principios del año pasado hubo anuncios sobre reducciones de deuda sobre algunos países, pero la realidad, es que las cifras que se manejan han resultado irrisorias frente a la magnitud creciente de los gravámenes que siguen aumentado en una espiral indetenible. La prueba evidente de estas promesas incumplidas fue la cumbre de Okinawa, donde nuevamente las palabras vacías, se cubrieron de solemnidad, para esconder las evidencias. Y hace unas pocas horas Liana Cisneros me informaba que M. Gordon Brown, Chancellor of the Exchequer (Ministro de Finanzas) y Presidente del Comité de toma de decisiones del Fondo Monetario Internacional, rechazó el pedido de las campañas de la deuda para el Banco Mundial y el FMI, condonen la deuda de los países más pobres. Como se podrá ver, no hay demasiadas esperanzas de que haya ninguna condonación sustancial de la deuda.
Desde el Derecho Internacional se han efectuado aportes significativos para encontrar soluciones que permitan encuadrar este problema en una perspectiva distinta. Sin ser exhaustivos podríamos señalar la tesis sustentada por el Dr. Kunibert Raffer, quien planteara la posibilidad de crear un procedimiento de insolvencia similar al utilizado en los estado Unidos (4), el trabajo del Dr. Pierángelo Catalano que recogiendo antecedentes académicos y parlamentarios sobre esta cuestión concluye efectuando una condena al aspecto usurario e infamante de la Deuda basado en esa maquinación fraudulenta de acreedores, que ya condenaba el Derecho Romano y especialmente el Código de Justiniano, y que por supuesto condena la doctrina católica ( 5), las reflexiones del Dr. André Franco Montoro, que recogiera importantes antecedentes jurídicos sobre la cuestión(6 ) y la doctrina de mi compatriota el actual Embajador de la Argentina en Suiza, Dr. Miguel Angel Espeche Gil que sostuviera en 1989 la necesidad de pedir una opinión consultiva a la Corte Internacional de Justicia sobre la ilicitud de la modificación unilateral de las tasas de interés de la Deuda ( 7).
También se han realizado reuniones de estudios como: El Foro Científico de Viena en 1991, Seminario de Roma-Universidad Lateranense, marzo de 1992; Seminario Deuda Externa- Principios Generales del Derecho- Corte Internacional de Justicia, Roma Sant'Agata dei Goti, 25-27 de mayo de l995; VI Coloquio América Latina -Europa , celebrado en Madrid el 24 y 25 de junio de 1996; el encuentro continental " El Fin del Milenio y la Deuda Externa" organizado por el Parlamento Latinoamericano, en Caracas en julio de 1997; y finalmente la 99 Conferencia Interparlamentaria, celebrada en Windhoek, Namibia entre el 6 y 11 de abril de 1999 donde se aprobó una extenso documento, con recomendaciones que nunca se llevaron a la práctica.
Aunque las buenas intenciones han estado siempre presentes, y el objetivo de las reuniones ha sido el de encontrar alguna vía de solución, los ámbitos jurídicos no fueron más allá de la discusión académica, los ámbitos parlamentarios no fueron más allá de la discusión política,(8) y en otros casos, se constituyeron tribunales populares en diversas partes del mundo donde se enjuició el endeudamiento, efectuando una condena moral y ética, pero que lamentablemente, además de carecer de la necesaria repercusión no ha tenido ningún resultado concreto. (9)
Es posible que estos juicios que hago sobre las diversas actividades relacionadas con el tema de la Deuda, puedan parecer algo severos, pero creo necesario insistir, que todo este proceso no se detendrá, sino iniciamos un nuevo camino, donde las fuentes del derecho, sean la apoyatura sustancial para acciones concretas que deberemos desarrollar.

El Juicio a la Deuda Externa en la Argentina

En la Argentina, en julio de 2000, el Juez en lo Criminal y Correccional Federal Dr. Jorge Ballestero, dictó un fallo sobre la deuda externa, estableciendo la responsabilidad de los funcionarios de la dictadura que la contrajeron, y la corresponsabilidad de los organismos internacionales como el FMI, que aprobaron prestamos ilícitos y fraudulentos, y donde el poder de decisión se otorgo en forma discrecional a los bancos. Adjunto un disquete, con la copia integra de la sentencia, para que los representantes aquí reunidos que tengan interés puedan observar, algunas de las características del fallo, que no tiene precedentes en ninguna parte del mundo, y que resulta de inestimable utilidad para poder establecer sin ningún tipo de dudas la responsabilidad de los acreedores en el endeudamiento, y las formas que fueron utilizadas. Al respecto Patricia Adams, que es una especialista en deuda odiosa, y autora de " Odious Deb: Loose Lending, Corruption and the Third World's Environmental Legacy" ha señalado: "El fallo de la Corte Federal de la Argentina sobre la ilegitimidad de las deudas contraídas durante el período dictatorial es importante. Las implicaciones de ese fallo se extienden más allá de las fronteras argentinas y envía un mensaje claro a los ciudadanos de todos los países altamente endeudados que los acreedores internacionales fueron responsables de asegurar que ese dinero prestado fuera usado para los intereses y las necesidades del estado. Si los acreedores no ejercitan este cometido, sus reclamos a la ciudadanía carecen de legitimidad. En este aspecto el fallo judicial argentino ha servido de precedente importante para una futura resolución de la crisis global de la deuda" ( 10).
El fallo fue dictado en una causa, que en medio de múltiples dificultades tramitó mi padre en soledad y que él iniciara el día 4 de abril de 1982, en plena dictadura militar. En ese juicio, cuyos detalles no voy a relatar, en homenaje a la brevedad de este tipo de ponencias, quedó demostrado sin ningún tipo de dudas:
1.- Que la deuda externa argentina, no tiene justificación económica, financiera y administrativa.
2.- Los actos de endeudamiento constituyeron ilícitos, y de los actos ilícitos no pueden generarse obligaciones legítimas.
3.- No se conoce el destino de los fondos
4.- Se modificó la legislación sobre competencia territorial a los efectos de someter las controversias a los Tribunales de Londres y Nueva York, poniendo en manos de los acreedores la resolución de cualquier conflicto.
5.- Haber realizado la mayor parte de las operaciones de crédito en condiciones de verdadera clandestinidad, sin rendir cuenta de los actos cumplidos.
El Juez Federal, comunicó al Parlamento su decisión, para que este tomara la intervención que la Constitución Nacional le asigna en el manejo de la deuda externa. Como ocurriera en los años 1984 y 1985, el Congreso de la Nación se negó a intervenir en el tema ante la presión de los acreedores externos, y los compromisos asumidos por el Poder Ejecutivo ante los organismos internacionales de crédito. Algunos Aspectos de la Nueva Investigacion Judicial
El fallo del Juez Federal, si bien se refiere específicamente al período de la dictadura militar (años 1976-1983) ha permitido establecer las bases para la investigación que se está llevando a cabo a través de una nueva causa (11) donde se investigan todas las refinanciaciones de la deuda originaria hasta el día de hoy. En ese sumario, en el que me he presentado, para asumir el rol de querellante, se han producido importantes pruebas, que ya han determinado:
1.- Que todos los créditos solicitados por el gobierno argentino al FMI, al banco Mundial y a bancos privados del Exterior, han sido al solo efecto de refinanciar esa deuda cuya ilicitud ha sido declarada..
2.- Que el Plan financiero argentino del año 1992, consecuencia de la convertibilidad de la moneda fue instrumentado no por el gobierno nacional sino por J.P. Morgan, quien fue contratado especialmente a tal efecto.
3.- Que la deuda publica de la Nación fue administrada durante varios años por un comité de Bancos extranjeros liderados por el City Bank
4..- Que la deuda privada, que fuera asumida por el estado, fue también administrada por un comité de Bancos liderados por el City Bank, e integrado por Bank of America National Trust and Saving Association, The Bank of Tokyo, The Chase Manhattan Bank, Chemical Banking Corporation, Credit Lyonais, Credit Suisse, Dresdner Bank, Lloyds Bank, Midland Bank, Morgan Guaranty Trust, Royal Bank of. Canada, The Sanwa Bank, quienes establecieron los importes exactos de deuda y la forma en que la misma sería pagada, todo ello con la anuencia del FMI, del Banco Mundial, y el Banco Interamericano de Desarrollo
5.- Que a los efectos de efectuar los trabajos de consultoría para la conciliación de deudas, se contrató también a un grupo extranjero Price Watherhouse and. Cooper, en desmedro de los órganos de control del estado
6.- Que la investigación llevada a cabo por un cuerpo de inspectores del Banco Central de la Argentina, que estableció la ilegitimidad de la mayor parte de la deuda privada, se archivó, por órdenes de las autoridades del banco en 1988, siendo uno de los responsables de esa decisión el Dr. Daniel Marx, que era Director del Banco en 1988 y es actualmente Secretario de Finanzas de la Nación.
A través de esta nueva causa, se ha podido aclarar todo el proceso de endeudamiento, y la participación de los bancos extranjeros en su estructuración, lo que conlleva la inevitable responsabilidad que les cabe, sin dejar de mencionar también la supervisión efectuada por el FMI y los miembros del Club de Paris que avalaron todos estos procedimientos.
En la investigación que se está desarrollando, también se han puesto en evidencia los mecanismos utilizados para la fuga de capitales, que en el caso argentino excede los 120.000 millones de dólares, lo que ha sido posible por la complicidad de los bancos extranjeros. Es decir que a través de una investigación llevada a cabo por un tribunal federal, aunque con cierta morosidad se han podido establecer las formas del fraude y la ilicitud. Estos son simplemente algunos puntos que han aparecido, y cuya investigación se está profundizando.
Hay también constancias de la realización de denuncias por fraude fiscal que nunca fueron investigadas, y estamos trabajando para determinar los montos exactos del endeudamiento privado que asumiera el Estado Argentino. Se que es una labor muy ardua, pero también creo que constituye la única alternativa para que los mecanismos judiciales obliguen a las autoridades de la nación a modificar sus políticas de la deuda.

 

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Este artículo contiene

Algunas reflexiones previas
Lo realizado hasta ahora
El juicio a la deuda externa argentina